Semanario FIDES

EL DECANO DE LA PRENSA NACIONAL

Trujillanos lloran la partida de un sacerdote cercano al pueblo

 Foto en vida del padre Isaúl, siempre alegre con su guitarra.

Foto en vida del padre Isaúl, siempre alegre con su guitarra.

“Lo que caracterizó al padre Isaúl,  fue ser una persona cercana al pueblo.  No sé qué tenía de especial pero la gente lo seguía mucho y  a veces,  no por envidia,   nos preguntamos nosotros  cuál era el origen de ese carisma”. Padre Juventino Mendoza.
Wilfredo Rivera
wilgabcris@yahoo.es
Corresponsal  Semanario Fides.
Como un sacerdote cercano al pueblo,  de gran carisma y dotes artísticos,  califica la feligresía de esta Diócesis al presbítero Isaúl Argueta Medina, quien partió recientemente a la Casa del Padre, dejando profunda consternación entre los feligreses  de varias parroquias en las cuales sirvió con abnegación.
El padre Isaúl fue el primer sacerdote diocesano ordenado en la Diócesis de Trujillo,   el 26 de junio de 1992 en la Parroquia San Isidro Labrador de Tocoa por Monseñor Virgilio López Irías Q.D.G. y  a 23 años de su misión prebiteral deja un gran legado ya que desde que se fundó la Diócesis de Trujillo, colaboró en la Parroquia San Isidro de Tocoa, la Parroquia Virgen de los Remedios de Sonaguera, en la Parroquia San Pedro y San Pablo de Sangrelaya, en la Parroquia San Esteban Balfate, después que los padres franciscanos salieron de la Catedral de Trujillo la asumió el padre Juventino Mendoza junto al padre Isaúl Argueta Medina.
Por razones de su salud regresa a la Parroquia Virgen de los Remedios de Sonaguera para colaborar con su viejo amigo padre Juventino Mendoza y el padre Isidro Cruz, cabe destacar que padre Isaul y Padre Juventino Mendoza son los primeros dos sacerdotes diocesanos por eso fueron grandes hermanos e inseparables.
En sus ratos libres ambos entonaban bonitas alabanzas entre ellas la Ruta Maya, Cuidar el Medio Ambiente y sus canciones de cumpleaños. Es por ello que en la Misa de cuerpo presente sus  hermanos sacerdotes le pidieron al padre Juventino que  se encargara de dar la homilía.

Mensaje
El padre Juventino dijo lo siguiente:
“Lo que caracterizó al padre Isaul,  fue una persona cercana al pueblo.  No sé qué tenía de especial pero la gente lo seguía mucho y a veces,  no por envidia,   nos preguntamos nosotros cuál era el origen de ese carisma.
Cuando se ordenó de diácono y le tocó su servicio en la Parroquia de Tocoa y a mí me tocó prestar mis servicios pastorales como diacono,  recuerdo estas palabras que le decía el padre Melo: Te admiro hermano Isaul,  que voz sísos del pueblo, si sos cercano.
Era una cercanía que ninguno de nosotros la tiene y tu siempre estas con el pueblo,eso le decía, eso yo lo he querido destacar y recordar porque es cierto.
Era muy sencillo y humilde y dentro de esa humildad  tenía una característica muy especial,  muchos talentos como ustedes los conocen. Escribía muy bien  la música y era una persona carismática.  Tocaba muy bien la guitarra y después aprendió a ejecutar el piano y gravó muchos discos, algunos ustedes los han escuchado muchas veces.Ojalá que el proyecto de la música de él perdure por muchos años.
En el homenaje póstumo  que le hicimos hace nueve días, cuando  cumplió 50 años de vida,  me dijo algo: “Me sentí bien, recordé los momentos que he vivido con la gente y siento que la gente me quiere”.
La gente le mostró cariño al padre Isaúl y nosotros se los agradezcamos siempre, porque le demostraron mucho cariño y en los momentos que él estaba enfermo le mostraron mucho apoyo, mucho acompañamiento y mucha paciencia.  Ojalá que eso sea para todos los que estamos involucrados en este acompañamiento como sacerdotes,  ojalá nos tengan paciencia,  oren por nosotros como lo hicieron con el padre Isaúl.
Él estuvo siempre al pie de la bandera, aún enfermo en su cuarto cantaba. Todos llevamos una cruz y  muchas veces es muy pesada y la cruz que llevamos nosotros;  ya sea por enfermedad o por alguna otra razón,  sirve para que otros hermanos se acerquen y se salven.
El padre Isaúl es un mediador,  por su enfermedad de casi un año,  el dos de septiembre iba cumplir un año completo de llevar una cruz enorme y lo bueno él nos lo agradeció anoche cuando nos dijo: “el pueblo me ayudó y me quiere,  ustedes me han ayudado.
No es fácil lidiar con un enfermo y tratarlo como un hermano nuestro, Dios tiene otros planes y se nos adelantó para ayudarnos a que seamos mejores y el legado que él nos deja es su cercanía. El proceso que vivió el clero diocesano no fue fácil. Los procesos son dolorosos sobre todo cuando el pueblo no está preparado, costó que se nos aceptara porque también yo que fui el segundo sacerdote lo viví junto al padre Isaúl.  Él supo asimilar las dificultades que se vivieron y amó mucho su ministerio sacerdotal.
El domingo 30 a las nueve de la mañana se celebró la Eucaristía de cuerpo presente presidida por Monseñor Luis Solé junto a otros sacerdotes de la Diócesis y los feligreses que llegaron en excursiones de varias parroquias,  después de la  Misa se depositaron sus restos mortales en el  Cementerio General de Sonaguera.

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Esta entrada fue publicada el 4 septiembre 2015 por en Diócesis, Trujillo.
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