Semanario FIDES

EL DECANO DE LA PRENSA NACIONAL

Monseñor Darwin Andino, Obispo de Santa Rosa de Copán, Monseñor Juan José Pineda, Obispo Auxiliar de Tegucigalpa, Monseñor Héctor David García, Obispo de Yoro, Monseñor Guido Charbonneau, Obispo de Choluteca, Monseñor Miguel Lenihan, Obispo de La Ceiba, Monseñor Rómulo Emiliani, Obispo Auxiliar de San Pedro Sula, Monseñor Roberto Camilleri, Obispo de Comayagua.

Monseñor Darwin Andino, Obispo de Santa Rosa de Copán, Monseñor Juan José Pineda, Obispo Auxiliar de Tegucigalpa, Monseñor Héctor David García, Obispo de Yoro, Monseñor Guido Charbonneau, Obispo de Choluteca, Monseñor Miguel Lenihan, Obispo de La Ceiba, Monseñor Rómulo Emiliani, Obispo Auxiliar de San Pedro Sula, Monseñor Roberto Camilleri, Obispo de Comayagua.

Varios miembros de la Conferencia Episcopal de Honduras catalogaron la encíclica del Papa Francisco como un verdadero regalo para la Iglesia y el mundo. A su vez,recomiendan el estudio y difusión de este documento y consideran que el país puede colaborar en gran manera al cuidado de la “Casa Común”.
Texto y fotos Eddy Romero
emromero@unicah.edu
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La encíclica Laudato Si, recientemente publicada por el Papa Francisco es vista con mucho agrado por los obispos de Honduras, quienes consideran este documento necesario para el mejoramiento de la vida en el país. Problemas como la minería, la deforestación, el mal uso de los recursos hídricos y la explotación de la tierra son algunos de las situaciones que aquejan al país.

Estas son algunas de las impresiones brindadas a Fides:

“Rezaba por un papa que viniera,  igual que San Francisco, a restaurar la Iglesia de Cristo”
Es una carta encíclica muy providencial para nuestro mundo, el Papa a esta creación la llama la “Casa Común” y todos tenemos responsabilidad, aún con un papelito de un dulce que botemos en la calle contaminamos, desde allí tenemos que empezar.
Rezaba por un papa que viniera,  igual que San Francisco, a restaurar la Iglesia de Cristo. Dice mucho para Honduras, sobre todo con los problemas que tenemos en el medio ambiente; con la explotación minera y no sólo minera,  sino también el daño a los ríos y a los mantos acuíferos  y el dañó a la naturaleza que está recibiendo Honduras.
Honduras es un país bello pero lo estamos depredando, lo están depredando también multinacionales que entran muy fácil  en Honduras y a nosotros es difícil que nos dejen entrar en sus países”.
Monseñor Darwin Andino, Obispo de Santa Rosa de Copán

“Privatizar el país para beneficio personal y para lucro personal es un pecado”
Es realmente impresionante,creo que es necesaria para el mundo actual, quiero entender que el que habla, el que escribe y el que firma es el Papa, pero este es el clamor del mundo entero, el Señor Jesús se configuró con nosotros de una manera extraordinaria haciéndose una persona humana y una persona humana necesita un mundo digno para poder vivir.
El grito del Papa Francisco en esta encíclica es no anarquicemos la obra de la creación, no anarquicemos el mundo. Estamos actuando como si fuéramos dueños no como administradores del mundo.
Creo que en nuestro país hay muchas cosas que se están haciendo bien respecto al cuidado del medio ambiente, pero como somos un país vivo,  en movimiento,  hay unas personas que más quieren aprovecharseque servirse del país.  Hay que recordarles que el bien común existe y que Honduras es de los hondureños y para los hondureños.
El aire es de los hondureños, el suelo es de los hondureños, el sol es de los hondureños el mar es de los hondureños.  Entonces,  privatizar el país para beneficio personal y para lucro personal es un pecado.
Monseñor Juan José Pineda, Obispo Auxiliar de Tegucigalpa

“Hay que socializarla, meterla en todos los estratos sociales,  para que tenga su resonancia”.
Es una joya para el tiempo y para este momento porque  recoge el pensar y el deseo del pueblo de Dios. En Honduras por años el pueblo ha pedido que se respete el medio ambiente, se ha hecho mucha lucha y esta encíclica del Papa viene a reforzar las luchas de muchas personas, muchos cristianos que abogan por un medio ambiente para todos.
Esta Encíclica tenemos que socializarla, meterla en todos los estratos sociales para que tenga su resonancia, porque toca muchas realidades del mundo e intereses,  porque cuando habla que tenemos que cuidar el planeta y el uso de la tecnología que es favorable a la ecología,  también requiere de esfuerzos humanos y económicos, sacrificios económicos para que este mundo siga siendo bello.
En mi diócesis se da el deterioro ecológico y es bastante fuerte, creo que hay grupos ambientalistas muy fuertes que  luchan  por la conservación  del medio ambiente, la fauna.  Sin embargo, es una lucha contracorriente, muy difícil, pero pienso que esta carta encíclica les va a ayudar mucho.
Monseñor Héctor David García, Obispo de Yoro

“Tomar  las medidas necesarias para hacer los cambios precisos en el estilo de vida, de producción, de consumo”.
Es un regalo que nos hace el Papa, realmente yo la leí y quede encantado, creo que es una fuente de espiritualidad  y reflexión para todo cristiano, que nos lleva a la acción para mejorar este planeta y no seguir destruyéndolo, para formar una gran familia, no sólo humana sino cósmica.
Esta encíclica va a tener mucha repercusión en la Iglesia y también en el mundo.
Queremos entregar la encíclica a cada persona del gobierno y  a aquellas personas que están con responsabilidad para que reflexionen, que tomen las medidas necesarias para hacer los cambios precisos en el estilo de vida, de producción, de consumo.
Pueden haber cambios, si también cada persona cambia su manera de ser, no sigan botando tantas cosas, sino cuidando, reciclando, para que mejoren la relación con  las cosas que son creación de Dios.
En mi diócesis no hemos tenido reunión de clero, pero la vamos a tener y también tendremos Consejo de Pastoral, Pastoral Social para realmente tratar de concienciar lo mejor posible, que conozcan la encíclica y discutirla en los grupos para que se mejore nuestra relación con el ambiente, que no haya tanta degradación de los bosques, que se pueda conservar el agua para el bien de la gente
Monseñor Guido Charbonneau, Obispo de Choluteca

“Honduras necesita desarrollo pero no podemos destruir a la naturaleza”.
Creo que es documento con un lenguaje bastante sencillo que habla a todo el mundo, a los cristianos, a los no cristianos, acerca del deterioro del planeta, Él está invitándonos a pensar seriamente que hay grandes problemas ecológicos en nuestro mundo. Cada persona tiene que trabajar para cuidar la casa de Dios, porque nuestro mundo es como un jardín, es la casa de Dios, tenemos que cuidarlo.
Ha habido algunas críticas  a la encíclica en el sentido que personas dicen, porqué el Papa no escribió acerca de la Familia, que es un tema más urgente, pero alguien dijo que el Credo comienza diciendo “creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra…”es parte de nuestra espiritualidad cuidar la creación, es deber de la Iglesia.
En Honduras como sabemos hay minería, hay mucha oposición, esta es fuente de inspiración para los grupos ambientales, para los que quieran cuidar el ambiente será un tema de mucha inspiración.
Esperamos que no haya demasiada explotación ni un uso irracional de la naturaleza,  Honduras necesita desarrollo,  pero no podemos destruir a la naturaleza.
Monseñor Miguel Lenihan, Obispo de La Ceiba.

“Hay que asegurarse que realmente quede para Honduras parte de las riquezas, porque casi todo el dinero se va fuera ”
El Papa ha dado justamente en el centro del gran problema, de este desastre que amenaza con destruir a toda la humanidad. La ambición humana sin control, el pecado de egoísmo en este caso concreto impactando negativamente a la naturaleza.
Hace un análisis maravilloso a nivel teológico y científico. Me encanta como está desarrollados para demostrarnos que estamos en un momento histórico y decisivo. Si no paramos esta destrucción, que cada vez es más impactante, la humanidad va a entrar en un colapso irreversible.
En Honduras tenemos grandes problemas con la minería, la tala de árboles y con la leña. Todo esto está afectando  la  vida del país. La encíclica tenemos que leerla todos, presbíteros, maestros, políticos, gente que trabaja en el sistema judicial, campesinos y hacer grupos de estudio,  porque la situación es realmente alarmante.
En el tema de la minería está comprobado que hay algunas empresas, no todas, que  contaminan los ríos, quien beba de esa agua puede tener enfermedades muy serias, incluso cáncer. Todo esto hay que verlo de forma muy objetiva, no es que se prohíba explotar la tierra, los minerales, para eso están, sino de una manera que asegure que no se degrade el medio ambiente y que realmente quede para Honduras parte de las riquezas, porque casi todo el dinero se va fuera del país.
Con las empresas mineras extranjeras, deben haber acuerdos en donde se respete el medio ambiente y que hayan más ingresos para Honduras.
Monseñor Rómulo Emiliani, Obispo Auxiliar de San Pedro Sula

“En Honduras tenemos que eliminar lo que como país estamos contribuyendo a la contaminación”
Es una encíclica muy actual, porque habla sobre el cambio climático y el sobrecalentamiento del universo. Naturalmente ya estaba pre anunciada y algunas partes fueron criticadas desde antes de conocer el contenido, sabían que el Papa se dirigía especialmente a aquellos países que son un poco recalcitrantes, un poco contrarios a esto, los países industriales que contaminan mucho el aire.
El Papa habla de la contaminación del universo y también invita a los países para tomar unas decisiones muy serias, en el sentido que tienen que reducir la contaminación. Todavía no hay un consenso, algunos dicen que lo del calentamiento no es debido a los abusos y contaminación del aire,  sino que es algo normal.
En Honduras tenemos también que eliminar lo que como país estamos contribuyendo a la contaminación. Por ejemplo,  la tala de los bosques, la producción del agua, la erosión de la tierra, tenemos que proponer los planteamientos para reforestar los bosques, ya que un bosque se puede administrar muy bien.
A Siguatepeque se le llama la ciudad de los pinos, pero ahora es la ciudad de los “pelones”, en varias colinas ya no hay nada más que dos o tres árboles, cuando antes era un bosque. Tenemos que recuperar nuestros bosques porque son fuentes de agua. Debemos mantener el aire libre de contaminación. Las cementeras y varias cosas pueden contaminar el aire.
Debe haber una educación sobre el cuidado de la creación, porque eso contribuye a mantener un equilibro, si respetamos la madre tierra, será beneficioso para nuestra salud.
Monseñor Roberto Camilleri, Obispo de Comayagua

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Esta entrada fue publicada el 26 junio 2015 por en Enfoque.
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